jueves, abril 07, 2011

ALAMBRE



Gracias Ana por tu carta sobre Alambre, nos ha emocionado a todos los que lo hemos conocido, gracias a todos los que colaboraron directamente en su rescate en una autovia de Sevilla como Lucia y familia y Monica y familia,gracias a la clinica Ronda Capuchinos de Sevilla donde se le realizó una primera intervencion que le salvo su pata y a la clinica Al andalus de Sanlucar de Bda donde se hizo el postoperatorio, gracias a la clinica de Xavier Totusaus en Barcelona por su traumatologia y seguimiento y gracias a todos los voluntarios y a todo el equipo de sos galgos y gracias a los socios que con sus aportaciones nos permiten atender este tipo de casos.

Hace unas semanas contactaron conmigo desde Cádiz, y me hablaron de Alambre, un guapetón que había sido rescatado de la carretera, al haber sido atropellado. El viernes pasado, llegó a Esplugues y fuimos a recogerle para llevarle a casita, al verle, sólo puede pensar, espero ser lo suficente buena para ti y por favor que me acepte y me quiera, porque yo ya le quiero.

Cuando llegamos a casa, él muy miedoso y prudente entró, y salieron a recibirnos l@s peques ( una gatita llamada Allen, y un gatito llamado Ninu) Allen se acercó y se olisquearon los hocicos y seguidamente ella le acarició la carita con su patita, fue un momento enternecedor, mi niña es una pasada. Ninu, el principito de la casa, al principio se asustó y luego le bufó sin atacar, sólo tiene 6 mesecitos y es macho, a todo esto, Alambre no le respondió.

Le enseñé toda la casa, para que se sintiera lo más cómodo posible, hasta llegar a su habitación, donde le esperaba su camita, su rincón donde se siente seguro.

El primer día, estaba atemorizado y no mostraba querer abrirse ni un poquito, salimos a pasear, fuimos a la playa, y volvimos a casa.

Entonces recibí una llamada de Anna (SOS Galgos) comentado que urgía llevar a Alambre al traumatólogo de confianza en Esplugues, quedando para ese lunes. En ese momento me asusté porque no podía dejar de pensar que con todo lo que había sufrido, y aún no había terminado, y no merecía esto.

El domingo, (segundo día) ya salía de su habitación, me lamía la manita, me buscaba por la casa, y su colita ya no estaba entre las piernas. Hizo que me sintiera muy feliz. Vinieron mis papis y mi abuela y se sintió muy a gusto, una pasada. Ese mismo día Allen y él, durmieron un ratito por la tarde juntos, Alambre le rodeaba con su patita, otro momento maravilloso.

Llegó, el lunes fuimos al traumatólogo y se tuvo que quedar allí, le operaron de nuevo, y ahora esta en proceso de recuperación, reposo y antibióticos, y a la espera de la próxima revisión.

Alambre, es un regalo, mi nuevo compañero en esta vida. Es un guapetón de dos añitos, bueno, más no poder, que merece ser feliz.

1 comentario:

marc dijo...

guapisimo! que tengas mucha suerte pequeñin!